Capítulo 3: En busca del medicamento perdido

Reandron

Esta semana has recibido tu primera dosis de testosterona. ¿Cómo fue el momento de ponértelo y con quién lo compartiste?

El momento lo compartí con mi madre, mi novia y mi cuñada, que es quien me puso la inyección, porque ella es enfermera. Y fue en casa de mis padres.
La verdad es que minutos antes me entró una especie de paranoia de…  ¡como explicártelo! Me decía a mí mismo algo así como “vale, hasta aquí mi  otra vida, vamos a por la nueva”. Una mezcla de vértigo, alegría, emoción… pero ya está, fueron unos segundos, después una vez puesta, estaba súper contento, ¡ya estaba hecho! Parecía que nunca iba a llegar…

¿Qué parte del cuerpo elegiste y por qué? ¿Duele mucho, fue mucha cantidad?

Pues más que elegirlo, me aconsejó la endocrina que me la pusiera en el culo ya que la aguja es de unos cuantos centímetros y ahí es donde hay mas profundidad intramuscular.

Lo que es la inyección no me dolió nada, es más ni siquiera lo noté. El líquido es muy espeso, como si fuera gomina, y había que inyectarlo muy poco a poco. Ahora sí, un minuto después eso dolía que te cagas (risas). ¡Una especie de quemazón en el culo! Pero nada, duró unos diez minutos, no es para tanto , aguantable. En mi caso, la cantidad fue una ampolla de 1000 mg.

Háblame de la odisea de encontrar el medicamento que te había recetado el endocrino.

Yo no sabía que el Reandron, que es así como se llama el inyectable de testosterona, no lo tenían normalmente en las farmacias y lo normal es que te lo traigan por encargo. Fui a dos farmacias cercanas al clínico, ya que al estar allí la UTIG (Unidad de Trastorno de Identidad de Género) pensé que lo tendrían, pero no fue así. Al final, lo encargué en la farmacia de mi barrio por la mañana y me lo trajeron esa misma tarde. Y aunque solo fue cuestión de horas, parecía que tenía que esperar otros veinte meses (risas). La anécdota fue al ir a buscarlo y el farmacéutico me dijo, tal cual, “pues anda que la cosa es barata”. Mi novia y yo nos miramos y le dijimos “¿como?”. “Pues eso, que anda que es barato esto… 150 euros”, dando a entender que “anda que tu caprichito nos sale barato”, ya que con receta son solo cuatro euros. Al menos yo lo entendí así por el tono y la cara con la que nos lo dijo. Le podría haber contestado muchas cosas, pero no iba a dejar que un gilipollas sin idea de nada me amargara el día. Así que, por joder un poco, nuestra respuesta fue “¿podemos pagar con tarjeta?” (Risas)

Obviamente, en tan corto periodo de tiempo no has podido notar ningún cambio físico, pero ¿y anímico?

Esta claro, físico aun no noto nada, aunque ahora cualquier cosa que me pase lo achaco a las hormonas (risas). Pero no, físicamente sigue todo igual. Anímicamente me siento súper bien, feliz, contento… y no se si será por las hormonas, pero ya le comentaba estos días a mi novia que me siento súper enérgico, con mucho nervio, que no nervioso. Entro a las seis de la mañana a trabajar y siempre me cuesta la vida arrancar, y en estos días no me costaba ni un pelo, ¡a saco, a currar! (risas). No sé si por las hormonas o por el simple hecho de encontrarme bien.

El endocrino te entregó una lista de posibles secuelas por el tratamiento. ¿Cuáles son? ¿O no te has atrevido a mirar el documento para no caer en la hipocondría?

No, la lista que te dan no son de secuelas, sino de los cambios que iré notando estos días, los primeros cambios, los que notaré mas adelante, etc.
La verdad es que no lo he leído primero por pereza y después porque sí que es cierto que soy súper hipocondríaco y si leo que los primeros días por decirte algo, me va a doler la cabeza, que me lo acabo de inventar, fijo que me duele (risas).
Pero la ojeada que le di por encima, se explica que en estos primeros meses me puede salir acné, ganar un poco de peso por el aumento de la masa muscular, que en tres o cuatro meses ya puede desaparecer la regla, que la voz ira cambiando poco a poco, el crecimiento del micropene (clítoris) puede ser en ocasiones con dolor… ¿ves? Ahora lo he leído para responderte y fijo que me duele (risas).

¿Sabes ya cuándo recibirás la siguiente dosis?

¡Sí! La endocrina me dio receta para las tres primeras dosis y luego las siguiente me las tendrá que ir recetando mi médico de cabecera. La siguiente es a lo dos meses, osea el 19 de enero y el resto ya cada tres meses.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: